Cómo quitar el pañal

¿Como enseñar a un bebe a ir al baño?

Que el niño y la niña aprendan a hacer pipí y caca en el W.C debe ser un proceso natural. Proceso porque requiere de un tiempo para que aprenderlo y natural porque todos los niños y niñas sanos adquirirán esta capacidad.

La ansiedad y la utilización de estrategias poco adecuadas son las que provocan que el proceso se alargue en el tiempo o que llegue a convertirse en un auténtico trastorno, por lo tanto, el primer consejo, calma y paciencia, tranquiiiiiilos.

¿Qué significa el control de esfínteres?

El control de esfínteres es la capacidad para orinar y defecar voluntariamente, en el momento apropiado y en el sitio apropiado, el inodoro o el orinal.

¿Cuando empezar?

Sobre los 2 años o 2 años y medio (24-30 meses) la musculatura esfinteriana está preparada para un sistema coordinado con el sistema nervioso central que permitirá una regulación voluntaria. Será el momento de empezar a retirar el pañal durante el día.

En general, el pañal durante el sueño (siesta y noche) se sigue utilizando hasta que el pequeño pueda retener durante más horas. Por lo tanto, habrá que esperar hasta los dos años y medio o tres años (30-36 meses) para la retirada del pañal durante la noche.

Un entrenamiento precoz hará que el proceso sea mas lento y se viva con mas angustia.

De todas formas debemos tener en cuenta las variaciones individuales, cada niño y niña tiene su propio ritmo de maduración, que hay que respetar. Por lo tanto, no solo nos guiaremos del criterio edad, sino que estaremos pendientes de otros signos que nos muestran nuestros hijos e hijas.

Signos de que nos indican que están preparados para iniciar el control de esfínteres diurno:

Los signos puramente esfinterianos son:

  • El pañal se mantiene seco durante más tiempo.
  • Dan signos de molestia cuando orinan o defecan el en pañal e incluso nos avisan cuando para que los cambiemos.
  • Anticipan que van a hacer caca, buscando sitios privados para hacerla, como por ejemplo detrás de un sofá.

Pero además, será buen momento dentro de su desarrollo evolutivo cuando:

  • Pueda estar sentado durante unos minutos en una silla, orinal.
  • Tenga habilidades de vestida/desvestida: sabe al menos subirse y bajarse los pantalones y la ropa interior por sí mismo/a.
  • Comprenda y ejecute órdenes sencillas.
  • Imita al adulto en actividades de aseo cotidiano.

El último aspecto a tener en cuenta, pero el más importante a lo hora de iniciar el control de esfínteres es el emocional: 

  • Para iniciar el control de esfínteres es absolutamente necesario que el niño esté motivado para ello, que quiera hacer pipí. En nada beneficia sentar a un niño en el orinal a la fuerza o llorando, solo conseguiremos retrasar el proceso. Cuando esto ocurre, la decisión más adecuada es olvidarnos de esto durante un tiempo y retomarlo en 1 o 2 meses.
  • Es conveniente que el inicio del control de esfínteres no se relacione con ninguna otra actividad fundamental de su desarrollo, como  el ingreso en la escuela, la llegada de un nuevo hermanito, cambio a su habitación, retirada del chupete, cambio de cuidadores… Recordad: siempre que iniciemos algún cambio en la rutina de los niños, es requisito imprescindible que se encuentre emocionalmente estable.

Entrenamiento en control de esfínteres sin retirada de pañal.

Lo primero que haremos será comprar/conseguir todos aquellos los útiles necesarios para adaptar nuestro gigantesco W.C. a su pequeño cuerpo, por lo tanto necesitaremos; adaptador para el inodoro, escaleritas o escalón para ayudarle a subir y a apoyar los pies y un pequeño wáter u orinal para que pueda ir con más autonomía.  De todo esto haremos partícipe a nuestro pequeño/a, dejándole que  elija el que sea más a su gusto.

Una cosa importante es que el orinal siempre debe estar en el cuarto de baño y en el mismo sitio para que pueda encontrarlo cuando lo necesite. ¿Que opinaríais vosotros si cuando tenéis urgencia para ir al baño no lo encontraseis?

El siguiente paso será probarlo, para lo que los sentaremos en el W.C. con el adaptador o en el orinal durante 5 minutos, y por supuesto premiaremos esto. Los mejores reforzadores para los niños (y para los adultos) son los sociales, son gratis, incrementan la autoestima, y no nos sacian, cansan; “qué guapo/a estás” ,”que bien lo estás haciendo” ,”cómo me gusta que ya utilices el orinal” ,”qué mayor eres”. 

La primera vez que el niño o la niña se sientan en el inodoro es un momento importante, por lo tanto, atentos y atentas, nada de ir a mirar si la comida está hecha o lo que está haciendo el otro hermano/a, porque una caída desde o dentro del W.C. en el primer acercamiento creará miedos en el niño/a y retrasarán mucho proceso, y no es poco habitual.

En un inicio felicitaremos al niño solo por el hecho de sentarse tranquilo/a en el orinal o inodoro. Orinal o inodoro porque tendrá que aprender a utilizar los dos. Podemos sentarlo en su orinal, se sentirá más seguro y favorecerá su independencia, pero también le tendremos que enseñar a utilizar el W.C., puesto que es lo que lo que se va a encontrar en todos los sitios donde vayamos.

Tanto para niños como para niñas, independientemente del género, el control de esfínteres se inicia sentados en el orinal.

Lo siguiente será crear una rutina, aprovechando el momento del cambio de pañal o del baño, para sentarlo durante 5-10 minutos, no es necesario alargar ese tiempo.  Aprovechamos esos momentos porque “pega”, ya está sin pañal y no interfiere ninguna actividad placentera del niño.

Si “sale el pipí” (basta con que el papel higiénico se moje con una gotita) le felicitaremos y podemos proporcionarle algún premio que sea motivador para él/ella y poco costoso para nosotros/as, como por ejemplo unas pegatinas que pegarán en un póster o  calendario situado en el baño inmediatamente después de hacer pipí o caca y que solo se utilizarán para eso. Este pequeño premio unido a las felicitaciones, hará que esté más motivado por ir al baño y que de una forma gráfica pueda y podamos ver sus avances y compartirlos con los demás familiares y amigos.

Si no sale el pipí le verbalizaremos que no pasa nada, que mañana saldrá, creando así una expectativa positiva y confianza en sus posibilidades.

Poco a poco nuestro pequeño aprendiz logrará aprender a expulsar de forma voluntaria y habrá llegado el momento de retirar el pañal durante el día.

¿Y qué pasa con la caca?

La mayoría de los padres, madres y muchos profesionales creen que el control de la caca es más difícil que el del pipí, pero esto no es así, por varias razones:

  • el control de los músculos del ano se producen antes que los que controlan el pipí.
  • defecamos 1 o 2 veces al día, mientras que hacemos pipí 5 o más.
  • normalmente existe hay una mayor urgencia a la hora de ir a hacer pipí que caca, es decir, menos tiempo entre las ganas de hacer pipí y orinar que de hacer  caca.

Lo creen porque normalmente nadie entrena al niño/a para la retirada del pañal, lo quitan de golpe. Si nunca han hecho caca en el W.C. no sabrán donde hacerla y la retendrán, lo que producirá estreñimiento, que la caca se endurezca y que posteriormente sea doloroso expulsarla. Como les duele, más se estreñirán y entraremos en un circulo vicioso difícil de romper, por lo tanto, mucho cuidado con la caca. Antes de quitar el pañal es necesario que hagan unas cuantas veces caca en el orinal lo que evitará futuras dificultades.

Para ello y si el niño o la niña es regular, procuraremos ponerlo cuando habitualmente hace caca. Si no lo es, lo sentaremos detrás de las comidas.

No los llevaremos al baño cuando veamos que están empujando porque habitualmente lo único que conseguimos es que paren, “dejemos que la inspiración nos pille trabajando”, en nuestro caso, elijamos el mejor momento y esperémoslo ya sentaditos/as en el inodoro.

Retirada del pañal diurno.

Cuando el niño o la niña hace pipí con frecuencia al sentarlo en el W.C. u orinal y cuando ha hecho ya varias veces caca, será el momento de retirar el pañal durante el día, manteniendo el de la siesta y la noche.

La retirada de pañal, como cualquier cambio importante en la vida del niño/a, debe iniciarse en el ambiente familiar, en casa, con sus papás, aprovechando días, fines de semana tranquilos, en los que no haya que realizar salidas.

Se lo explicaremos de forma sencilla y le acompañaremos al baño en intervalos cortos de tiempo. Lo recomendado es cada media hora durante el primer día, hasta que conozcamos su frecuencia. En días sucesivos ampliaremos el intervalo adaptándolo a sus necesidades. Será cuestión de tiempo que él/ella vaya al baño con autonomía.

Si hace pipí lo premiaremos y felicitaremos, compartiéndolo con el resto de los integrantes de la familia.

Lo normal es que los primeros días el niño/a se orine encima con frecuencia, en tal caso, no regañaremos, está aprendiendo, es normal que al principio no se le de muy bien. Le decimos que se ha hecho pipí y lo pondremos en el orinal porque en ocasiones tratan de contenerse y aún pueden que no hayan vaciado la vejiga del todo. A continuación le pedimos que colaboren en el cambio de ropa, bajándose los pantalones y la ropa interior, quitándose los zapatos… Los niños deben de ir responsabilizándose, no cometáis el error de hacerlo todo vosotros/as, le restareis autonomía.

Si hemos hecho bien el entrenamiento será poco probable que tengamos que volver a poner el pañal al niño/a.

Una vez retirado el pañal esperaremos una semana completa, si al final de esta semana no muestra control ninguno, volvemos a poner el pañal. No pasa nada, aún no está preparado/a. Seguimos con el entrenamiento con pañal hasta que lo esté en un par de meses.

Retirada del pañal nocturno.

Estará preparado/a cuando durante dos semanas seguidas se levante la mayoría de los días con el pañal seco. Para propiciar esto es necesario que:

  • Haga pipí antes de acostarse.
  • No ingiera grandes cantidades de líquido de irse a dormir o durante la noche.

Hablaremos con ellos/as, ya se levantan muchos días secos/as y no necesitan el pañal de noche.

Si amanece la cama seca le felicitaremos. En el caso de que se moje no regañamos ni nos burlamos, queremos niños y niñas con alta autoestima y nosotros somos el cristal donde se miran. Ahora sí, pediremos su colaboración en todo lo que conlleva cambio de ropa y cama.

Evitaremos levantarlos durante las horas de sueño para ponerlos a hacer pipí.

Trastornos de la eliminación: encopresis y enuresis.

Se denomina encopresis a la evacuación repetida de heces en lugares inadecuados (vestidos, suelos), sea involuntaria o intencionada. Con una frecuencia de al menos un episodio al mes durante un mínimo de tres meses.

No se considera que existe un trastorno hasta que el niño/a ha cumplido los 4 años de edad.

Denominamos enuresis a la emisión repetida de orina en la cama o en el vestido, manifestándose con una frecuencia de 2 episodios semanales por lo menos 3 meses consecutivos o por la presencia de malestar clínicamente significativo o deterioro social, académico o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.

No se considera que existe un trastorno hasta que el niño/a ha cumplido los 5 años de edad.

 

 

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