Qué es la edad corregida y para qué se utiliza

¿Qué es la edad corregida?

bebe durmiendo edad corregida

Usamos el término edad corregida al ajuste de la edad que realizamos en los niños que nacen prematuros.

La edad corregida no es más que establecer la edad que tendrían esos bebés si hubiesen nacido a término, es decir, a las 40 semanas de gestación, en la fecha prevista de parto.

¿Cómo se calcula la edad corregida?

Calculamos la edad corregida restando a la edad del niño el tiempo de prematuridad.

Lo entenderemos mejor con un ejemplo:

Imaginemos que nuestro hijo, Daniel, ha nacido el 4 de abril de 2012, a las 33 semanas de gestación, es decir, 7 semanas antes, pues se considera que la gestación normal de los bebés es de 40 semanas. Hoy es 10 de junio de 2013, así que, de forma “burda”, podremos decir que el niño tiene de edad real, o también llamada edad cronológica, 14 meses. En cambio, al nacer casi dos meses antes, su edad corregida, es decir, la que consideramos realmente su edad, sería de 12 meses.

Los psicólogos intentamos afinar un poco más los datos así que realizamos la siguiente operación: Sigue leyendo

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Los reflejos del recién nacido ¿Qué son?, ¿Para qué sirven? y ¿Qué información nos proporcionan?

bebe cogiendo dedo

¿Qué son los reflejos?

Los reflejos son reacciones automáticas desencadenadas por estímulos. En los adultos el reflejo o respuesta automática más conocida es la de la extensión de la pierna cuando se golpea la rodilla, o cerrar los ojos ante un objeto extraño que aparece bruscamente ante ellos.

¿Para qué sirven los reflejos?

La misión de los reflejos es la de protegernos, favoreciendo la adaptación al ambiente. Sigue leyendo

¿Qué significa el Cociente de Desarrollo? ¿Cómo interpretarlo?

Con mucha frecuencia informo a padres sobre el desarrollo de sus hijos, o bien, recibo a padres que me piden que les explique e interprete los resultados que sus hijos han obtenido en un Test de Desarrollo o Test de Inteligencia.

¿Qué significa que tiene un percentil de 95? ¿Es normal? ¿Debemos preocuparnos?

Vamos a aclarar todos estos términos que, aunque a priori puedan parecer difíciles, no los son en absoluto. Sigue leyendo

Desarrollo del lenguaje: la evolución de la comunicación expresiva.

Hoy haremos un viaje a través del desarrollo del lenguaje del niño. ¿Me acompañáis?

Desarrollo del lenguaje en el bebé de 0 a 1 año:

Desde que los niños nacen están receptivos a todos los sonidos del ambiente. Ya desde la barriguita pueden oirlos, aunque de forma amortiguada por el líquido amniótico y mezclados con el sonido del corazón de su mamá. El oído se encuentra completamente formado y operativo a partir de la semana 28.

Podemos establecer 4 etapas en el desarrollo del lenguaje durante el primer año:

0-2 meses: llanto reflejo y sonidos vegetativos.

Los primeros sonidos de un bebé son llantos. Aunque puedan servir de comunicación durante los primeros meses, son sólo señales reflejas de incomodidad.

Algunos sonidos son vegetativos, eructos, tos y estornudos, que ayudan a mantener los conductos de aire abiertos.

2-4 meses: risas y sonidos de gozo.

Los sonidos de gozo aparecen generalmente durante la interacción social, mientras los bebés miran la sonrisa de los padres o les escuchan cantar o hablar. Estos sonidos placenteros, que también pueden escucharse cuando han comido, miran o cogen un objeto, los producen en la parte posterior de la boca.

Los bebés lloran menos en esta etapa porque tienen formas adicionales de expresarse. También estallan en carcajadas sostenidas cuando algo les encanta.

Al cabo de una o dos semanas de sonreírte es posible que el niño empiece a producir sus primeros sonidos vocálicos. Sigue leyendo

Bilinguismo y desarrollo linguístico.

El bilingüismo equilibrado se asocia con ventajas cognitivas y lingüísticas en áreas tales como la capacidad de atención y la conciencia lingüística. Bilingüismo equilibrado significa que el niño domina la lengua materna (L1) y la segunda lengua, en general, la lengua de escolarización (L2) al mismo nivel y de forma adecuada a su edad. Esto, a su vez, significa que la estimulación recibida en ambas lenguas ha sido equilibrado durante su desarrollo, tanto de manera cuantitativa (exposición a la lengua, duración de su enseñanza) como cualitativa (prestigio social de ambas lenguas, nivel de complejidad, función y uso).

El desarrollo bilingüe puede producirse de dos maneras: simultánea o consecutivamente.

El desarrollo bilingüe simultáneo supone que el niño o la niña comienzan a adquirir la lengua materna (L1) y la segunda lengua (L2) a la vez durante su primer año de vida. Esta situación es característica de familias cuyos padres hablan con fluidez lenguas maternas diferentes (en las que cada progenitor suele comunicarse con los hijos en una lengua distinta).

Sin embargo, es mucho más frecuente la situación de bilingüismo consecutivo, en la que el niño adquiere primero la lengua materna (L1) hasta que alcanza cierto nivel de dominio en ella antes de empezar a aprender la segunda lengua (L2). La L1 es la lengua que predomina en el hogar, la lengua que los padres hablan mejor, mientras que la L2 es la lengua predominante en la escuela y es a menudo un idioma que los padres no hablan muy bien. Este es el caso típico de la mayoría de las familias bilingües inmigrantes.

A pesar de que los datos experimentales han demostrado las ventajas del bilingüismo, varios estudios señalan que el bilingüismo consecutivo ejerce un efecto negativo sobre el desarrollo de la segunda lengua (L2), más concretamente, sobre el rendimiento escolar en dicha lengua, a menudo agravado por el entorno familiar.

No se puede hablar, por lo tanto, para la mayoría de los hablantes bilingües, de transferencia positiva entre la L1 y la L2. Al contrario, parece establecerse una relación de competencia entre la L1 y la L2 con respecto al tiempo dedicado a su aprendizaje (formal e informal) y a los recursos cognitivos del niño en el proceso de adquisición (Bialystok, 2005; Pearson y Fernández, 1994). Este efecto se ve reforzado por las diferencias lingüísticas entre la L1 y la L2, así como por un uso desigual de la L1 en el hogar (donde puede no ser utilizada para leer y escribir, por ejemplo) y la L2 en la escuela. Estudios realizados con niños inmigrantes turcos y marroquíes de corta edad en los Países Bajos muestran retrasos significativos en el desarrollo del vocabulario tanto en la L1 como en la L2 (Agencia Ejecutiva en el ámbito Educativo, Audiovisual y Cultural (EACEA).

Los miedos de los niños

Muchos padres me consultan preocupados ante los miedos que sienten sus hijos pequeños. A veces no hay motivo alguno de preocupación y otras sí. Bien, hoy aprenderemos qué es el miedo, cuáles son los tipos de miedos y cuando hay que preocuparse.

            EL MIEDO ES UNA EMOCIÓN NORMAL:

El miedo es una emoción, un sentimiento, al igual que la alegría, la tristeza o la rabia. Debemos saber que todos, todos, y a cualquier edad tenemos miedos. El miedo no desaparece, sino que se va transformando.

Esto sucede así porque el miedo es una emoción normal, que sentimos porque nos protege. Al igual que el dolor avisa que nos estamos haciendo daño, el miedo es una alarma psicológica que sentimos ante situaciones que pueden poner en peligro nuestra integridad y bienestar.

Sin dolor todos sufriríamos más lesiones, por ejemplo, nos apoyaríamos sobre la vitrocerámica sin darnos cuenta de que nos estamos quemando o seguiríamos andando a pesar de tener una fractura en el pie. El miedo cumple la misma función y así, por ejemplo, el miedo a separarse de los padres mantiene al pequeño a una distancia que le permita verlos, de forma que no se aleje demasiado y se pierda.

            DOS TIPOS DE MIEDOS: MIEDOS EVOLUTIVOS O FOBIAS.

Los niños muestran miedos muy distintos mientras crecen. La mayoría de los miedos son pasajeros, de poca intensidad y propios de una edad determinada. Estos son miedos evolutivos saludables, con los que si o si se tendrá que enfrentar el niño durante su vida. Son miedos innatos, que se han mantenido a lo largo de las especies para protegernos contra los fenómenos atmosféricos, los depredadores u otros homínidos.

Pongamos como ejemplo el miedo a los extraños, presente en todas las culturas y que evoluciona de forma muy similar:  aparece alrededor del medio año y se incrementa y tiene su punto mas álgido sobre el año, ¿por qué?, porque es el momento en el cual empiezan a andar con autonomía, son más libres y exploran con mayor intensidad. Los niños reaccionan de forma muy parecida: interrumpen la sonrisa, desvían la mirada y lloran. Este miedo ayuda a que los niños no se marchen con cualquier persona no familiar, y de esta manera, permanezcan en un núcleo seguro.

Pero una minoría de miedos infantiles son persistentes y de intensidad elevada, e interfieren en la vida diaria del niño. Aquí si tenemos que preocuparnos, son fobias, temores que se convierten en un problema. Se caracterizan principalmente porque son miedos desproporcionados con el objeto temido y muy desadaptativas, alterando el estilo de vida cotidiana. Para ser clasificados como fobias deben de tener una duración mínima de 6 meses.

 

LOS MIEDOS DE LOS NIÑOS:

Los miedos más comunes durante la infancia clasificados por edades son:

0-2 años:

Pérdida brusca de la base de sustentación, ruidos fuertes, extraños,  separación de los padres, heridas, animales y miedo a la oscuridad, que se inicia sobre los 2 años.

3-5 años:

  • Disminuyen los miedos de pérdida de soporte y extraños.
  • Se mantienen: ruidos fuertes, separación, animales y oscuridad.
  • Aumentan: Daño físico y personas disfrazadas.

6-8 años:

  • Disminuyen: ruidos fuertes y personas disfrazadas.
  • Se mantienen: miedo a la separación, animales, oscuridad y daño físico.
  • Aumentan: seres imaginarios, brujas, fantasmas, extraterestres, soledad y cole.

Y recuerda, ser valiente no significa no tener miedos, todos los tenemos a lo largo de nuestra vida. La persona valiente es la que ha aprendido a superarlos.

Para aprender a caminar.

Niniwalker, ¿qué es ?

Niniwalker© es un artículo de puericultura diseñado para que los bebés aprendan a caminar adoptando una postura natural y fisiolígicamente adecuada.

Gracias a niniwalker©, el adulto podrá enseñar a caminar al bebé adoptando una postura erguida y natural, sin tener que agacharse o doblar su espalda.

El ir indefectiblemente acompañado de un adulto, disminuye el riesgo de accidentes o tropiezos propios de la etapa de aprendizaje.

Niniwalker© le permite descubrir y reforzar la psicomotricidad.

El bebéadopta una postura anatómicamente adecuada y propia de la marcha y aprende a caminar en todo tipo de superficies

Niniwalker, ¿cuando?

Su forma sencilla y práctica facilita la transición del gateo hacia la marcha de manera segura y fisiológicamente adecuada en los bebés de entre 8 y 16 meses.

A diferencia de los andadores tradicionales, niniwalker© solamente se utiliza cuando el bebé está preparado para su uso, pues depende del bebe asir su manillar y mantenerse de pie. Esta importante diferencia, es la que hace del niniwalker un método seguro de aprendizaje.

http://www.niniwalker.com/es/contacto.html